martes, 14 de octubre de 2008

Mi Gin Tonic

La última vez que ví a Los Redondos en vivo fué allá por marzo o mayo de 1989 si mal no recuerdo. Aunque eso de “verlos” es una forma de decir. Ya que no los ví, solo me limité a escucharlos.
Después de un relajado Palladium donde presentaron “Oktubre” un 18 de octubre (precisamente) de 1986, y un par de Cementos allá por el ’87 y ’88, me tocó ir a verlos a Airport, ahí por Cabildo a pocas cuadras de la General Paz.
Había ido con Pirolín y el “Gordo” Baldi (dos cuasi-barras de San Lorenzo) en un Fiat 600 destartalado que parecía que tuviera una marquesina con luces de neón que exclamaba: “Acá Agentes!!! Acá!!! Policíaaaaaa!!!”
Airport estaba hasta las manos, y básicamente no se podía pasar de la recepción. Se podía, pero a riesgo de perder parte de tu integridad física en el intento. Y como yo para esa época ya tenía 27 julios en mi haber, no me seducía tanto eso de andar estrujándome entre las hordas ricoteras. De hecho seguí a Los Redondos hasta “Un baión para el ojo idiota” después les perdí un poco la pista...
La cosa es que me quedé cerca de la barra junto a una treintena de personas, mas los que iban entrando y saliendo, a unos metros de Fabi Cantilo que hablaba hasta por las rodillas, y cuando pensaba que la noche ya estaba perdida, me acerco al pibe de la barra que tenía un aspecto de provinciano concheto o sea: camisita a cuadritos celestes sobre fondo blanco, cabello corto peinadito de costado, jeans y mocasines, en busca de un brebaje.
Al toque me doy cuenta que había algo que no encajaba en el quía. Tenía una mirada perdida que reconocí inmediatamente (Este chabón está del 5º carajo! pensé. Se fumó toda la maconha de Nuñez el solito!).
Le pido un Gin-Tonic, trago que hasta en el planeta Urano se prepara con Gin (una medida masomenos generosa), agua tónica y un chorrito de jugo de limón (por lo general te dan Minerva que es un asco, pero es mas “toraba” viste?).
-Gin Tonic? me pregunta-
-Si, un Gin Tonic-
-Ok, ya te lo preparo...-
El tipo se movía como Arturo Illia en pleno ejercicio de su mandato, o sea a paso de tortuga, en cámara lenta, slow motion, o como coño prefieran...
Veo que lentamente va llenado de gin un vaso de wiskey (yo mudo... no comments) y cuando está casi al borde me dice:
- Te lo rebajo con un poco de limón?-
-Y siiiii..... (le digo con un tono neutro para que no se note mi desbordante alegría...)-
La cosa es que para cuando volvió Pirolín, que ya había perdido una zapatilla en el pogo, yo ya me había bajado medio vaso de gin casi puro y a esa altura de la noche, Los Redondos me sonaban a Ultra Vivid Scene, The Police o La Sonora de Bruno Alberto.
Ni siquiera me enojé cuando los ricoteros empezaron a putear a Cerati (un clásico en los recitales de Los Redondos)...
Como el “Fitito” se terminó de descomponer en plena avenida Cabildo, y no pudimos hacer más que un par de cuadras, me despedí correctamente de mis fascinerosos acompañantes y me tiré de cabeza en el primer taxi que pasaba con rumbo a La Academia de Callao y Corrientes a comerme un sánguche de “milanga”...

4 comentarios:

Ana_bella@ dijo...

jajajaja...muy buena anecdota...ud ricotero...tiene esa onda...aunque sisi, lo veo mas onda Soda....
me gusta como escribe!...me transporto al recital...

besos

Marcelo Dance dijo...

En realidad tendrías que verme más onda Sumo. De hecho es la banda que más veces vi en vivo. Sobre todo en la primera época del Café Einstein.
Un beso Anabella!

SANDRA dijo...

holamarce aca paso a saludarte, te mando un beso grande cuidate, gracias por tu visita te espero mas de seguido!!!!!!!!!!!!1

Marcelo Dance dijo...

Igualmente Sandrita! Te estás convirtiendo en una embajadora de ese hermoso lugar en el que vivís, y tu blog permitirá que mucha gente conozca ese rinconcito de Formosa llamado Herradura...
Un Beso para vos!